En la ruta por los pueblos de Castilla y León, hay una parada imprescindible: Carrión de los Condes, en la provincia de Palencia. A orillas del río Carrión, conserva su esencia medieval y varios monumentos de especial valor histórico. Es lugar de paso para los peregrinos del Camino de Santiago.

 

¿Qué ver en Carrión de los Condes?

Varios hallazgos arqueológicos han mostrado que la zona estaba poblada antes de las culturas prerromanas. Tradicionalmente se dice que el nombre de los Condes hace referencia a los condes Gómez Díaz, quienes refundaron el convento benedictino de San Zoilo, situado sobre el río Carrión. Fue en el año 1522 cuando constó por primera vez el nombre completo Carrión de los Condes. Una historia fascinante que hace que esta villa sea uno de los núcleos más relevantes en lo que a arte y cultura respecta.

Monumentos civiles

Una de las visitas imprescindibles en la localidad es la Casa del Águila, situada en pleno corazón de Carrión de los Condes, en la plaza de Santa María. El Puente de Piedra, cuyo origen data del siglo XIX, conecta el Monasterio de San Zoilo con el centro del pueblo.

Aunque buena parte de la Muralla ha sido destruida, en la calle Historiador Ramírez se conservan 150 metros de ella, además de dos grandes cubos.

Monumentos religiosos

El Monasterio de San Zoilo es el emblema de la localidad palentina, hoy en día reconvertido en hotel, aunque se pueden visitar el claustro de estilo renacentista y la iglesia. Los Condes de Carrión lo dedicaron a San Zoilo en la primera mitad del siglo XVI tras traer sus reliquias desde Córdoba. Su fama se debe en gran parte a los monjes cluniacenses, quienes proporcionaban pan y vino a los peregrinos de la Ruta Jacobea. En el Monasterio de San Zoilo también se celebraron los Concilios de la Iglesia Toledana.

Una de las principales joyas de la villa medieval es la Iglesia de Santiago, construida en el siglo XII. La construcción original era de tres naves, pero se hundió en el siglo XV. Tras el incidente se aprovecharon los muros exteriores para construir un templo de una sola nave. A día de hoy alberga un museo de arte sacro.

En la visita a Carrión de los Condes es esencial conocer la Iglesia Santa María del Camino, la más antigua del municipio. Se contruyó en el siglo XII, y destaca la portada románica de la fachada meridional. El interior se divide en tres naves, y se puede visitar la escultura de la Virgen sedente con el Niño del siglo XIII.

La Catedral de Carrión de los Condes es la Iglesia de San Andrés, situada en la plaza homónima. Su origen data del siglo XVI. Otro templo religioso que tiene mucho interés es la Iglesia de Santa María la Blanca, que conserva dos torres defensivas. Se edificó entre los siglos XII y XIII, y mezcla los estilos románico y gótico. El interior es impresionante, con un retablo mayor con pinturas y relieves.

Y, por último, la Ermita de la Cruz, construida en el siglo XIV sobre una antigua sinagoga. Actualmente es la sede de la Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz. En su interior se encuentra el “Santo Cristo de la Cruz” una obra artística de gran valor del año 1561.

Castilla y León

Gastronomía en Carrión de los Condes

Más allá de la historia, la cultura y el arte, la visita a Carrión de los Condes merece la pena por su gastronomía. Debes conocer una serie de nociones básicas acerca de cómo encontrar un bar de tapas con garantía de sostenibilidad y, partiendo de esta base, dar con un establecimiento que elabore cocina casera con productos locales de buena calidad.

El lechazo asado castellano es una de las recetas más exquisitas de estas tierras. El cordero lechal debe ser de Raza Churra, lo que implica que su alimentación debe haberse basado única y exclusivamente en la leche materna.

La menestra palentina es uno de los platos más populares de Carrión de los Condes. Se elabora con pimiento verde, cebolla, tomate, carne de ternera o de cordero guisada, guisantes, judías verdes y champiñones. Un plato de cuchara contundente y delicioso.

Y, por último, las patatas a la importancia, un plato tradicional que se elabora rebozando y friendo las patatas. Luego se cuecen con un majado de azafrán y ajo.

Si después de tu visita a Carrión de los Condes quieres seguir descubriendo los encantos de Castilla y León, puedes acercarte a Urueña (Valladolid), situado a 90 kilómetros de distancia.

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