Candelario es un municipio de Castilla y León situado en la provincia de Salamanca, en la comarca de la Sierra de Béjar. Está declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico. Con una población de 930 habitantes, la primavera y el verano son la mejor época para visitarlo y disfrutar de todos sus atractivos. Muchos lo consideran uno de los pueblos con más encanto del conjunto de España, y en cuanto lo conozcas entenderás por qué.

¿Qué ver en Candelario?

Hay algo que llama mucho la atención de los visitantes, y son las regaderas que hay en todas las calles empedradas. Son canales de agua que recogen el agua de las nieves de la sierra, y su función en otra época era la de limpiar para las matanzas y sanear las calles.

Uno de los rasgos más distintivos de las casas de Candelario son las conocidas como batipuertas. Son medias puertas fabricadas de madera que protegían las viviendas de las nevadas y también evitaban que los animales entraran en ellas.

Las típicas viviendas serranas y las construcciones de piedra caliza le confieren a Candelario un encanto muy especial. La arquitectura popular tiene un grado de conservación muy alto, y la actividad chacinera de la antigüedad ha influido de forma notable en la tipología de las construcciones. Las grandes balconadas se utilizaban como secaderos en otra época, y todas las casas tienen una estancia en la planta baja donde se llevaban a cabo las labores de embutido.

Ermita del Santísimo Cristo

Uno de los lugares más interesantes de visitar en la localidad salmantina es la Ermita del Santísimo Cristo. Lo más seguro es que sea tu primera parada porque justo al lado se encuentra el parking municipal. La ermita alberga la talla del Santísimo Cristo, cuyo origen se remonta a la época de los Reyes Católicos.

Ayuntamiento

En pleno corazón de Candelario se encuentra el Ayuntamiento, construido en la segunda mitad del siglo XIX.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

El principal templo religioso de Candelario es la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de los siglos XV – XVI. En su interior destaca el retablo de estilo barroco. En la torre del templo, que tiene 28 metros de altura, se instaló el reloj. La torre primitiva era más esbelta que la actualidad, pero parte de ella se hundió en 1929 por una tormenta.

Museo Casa Chacinera

Para conocer cómo era en otra época la vida en el pueblo y descubrir de primera mano cómo se dividían las casas como vivienda y como fábrica de embutidos, es recomendable visitar el Museo Casa Chacinera.

En la actualidad Candelario mantiene fiestas y tradiciones de otra época. La Boda Típica se celebra el segundo domingo de agosto, y es una fiesta que recrea el ritual de la boda tal y como se desarrollaba antiguamente. En Semana Santa y Navidad los habitantes del pueblo participan en representaciones de escenas como la pasión y el nacimiento de Jesús.

¿Cómo llegar?

Candelario se encuentra a 76 kilómetros de Salamanca capital, y el trayecto en coche es de 48 minutos. Puedes aprovechar la escapada para visitar Ciudad Rodrigo, una localidad que desprende magia. Con una población de 12.000 habitantes, son muchos los monumentos destacados, entre ellos la Catedral de Santa María, la Casa de la Cadena, el Castillo de Enrique II y la Casa del Primer Marqués de Cerralbo.

Gastronomía típica

Además de disfrutar de la tradición, la cultura y la historia, la visita a Candelario merece mucho la pena para degustar la gastronomía típica de la zona. Hay varios platos que debes probar.

En primer lugar, el hornazo, el plato más conocido de la cocina salmantina. Es una especie de empanada que se rellena de carne, jamón, chorizo, lomo de cerdo y huevos duros. En segundo lugar, la chanfaina, que tiene influencias árabes y judías. Se elabora con los siguientes ingredientes: arroz, sangre y carne de cordero, cebolla, pimentón, pimienta, ajo, laurel, comino y guindilla. Se suele servir en cazuela de barro.

En tercer lugar, las conocidas como patatas revolconas. Un plato de cuchara perfecto para los meses de invierno, que se toma como tapa o como plato principal. Se prepara con patatas, aceite, laurel, pimentón y sal.

Y, en cuarto y último lugar, el bollo maimón como postre. Un bollo que se elabora con maicena, huevos, azúcar y limón. Un dulce muy esponjoso y con un sabor delicioso, que a veces se acompaña de chocolate caliente.

Como puedes comprobar, son muchas las razones por las que visitar Candelario es una gran idea.

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