Medinaceli es una localidad situada en la provincia de Soria (Castilla y León). Es la capital histórica de la comarca de Tierra de Medinaceli, y es un destino turístico rural muy recomendado para una escapada de fin de semana. Con una población de 680 habitantes, tiene un patrimonio histórico y cultural muy rico.

Se encuentra a 80 kilómetros de Soria capital y, si quieres disfrutar al máximo de la escapada, también puedes visitar Yanguas, otro de los pueblos más bonitos de la provincia. Fue declarado Conjunto Histórico Artístico en la década de los 80, y la Iglesia de Santa María es su monumento religioso más importante. Fue construida en el siglo XIV y alberga el Santo Cristo de la Villa Vieja y un retablo plateresco.

Principales monumentos de Medinaceli

Medinaceli es un pueblo de origen medieval situado en un cerro desde la época de los celtíberos. Los romanos utilizaron este lugar como emplazamiento para la conquista de Hispania, y más adelante fue un bastión para los árabes. La leyenda cuenta que en él fue enterrado Almanzor en el año 1001. A continuación fue conquistado por los cristianos, y el Cid hizo uso de la localidad como centro de operaciones. En el siglo XV los Reyes Católicos le otorgaron el título de Ducado.

Merece la pena dedicar dos o tres días visitar el municipio soriano con detalle. estos son los monumentos más importantes.

Arco

Es uno de los principales emblemas del pueblo, y los historiadores indican que en la Edad Media fue una de las puertas del recinto amurallado. Hace varios siglos Medinaceli fue un territorio muy disputado por árabes, aragoneses y castellanos. El arco resulta de especial interés ya que es el único que se conserva con triple arquería en nuestro país. Sin embargo, a día de hoy no es posible apreciar los ornamentos porque se han desgastado con el paso del tiempo.

Iglesia Colegiata de Medinaceli

Un templo religioso de estilo renacentista y barroco. Los Duques de Medinaceli ordenaron reedificarlo sobre lo que fue una sinagoga o una mezquita. Durante años los abades de esta comunidad lucharon por mantener su independencia de los obispos de Sigüenza.

Fortaleza

A día de hoy el interior de la fortaleza está en ruinas, y hace unos años se traslado aquí el cementario del municipio soriano. Fue construida por los árabes, y tras la muerte del caudillo Almanzor pasó a manos de los Duques de Medinaceli. Durante varios años fue su residencia oficial.

Plaza Mayor

La Plaza Mayor es el corazón neurálgico del municipio, y un buen punto de partida para comenzar la visita. En ella se encuentra el conocido Palacio Ducal de Medinaceli, además del ayuntamiento y otros edificios civiles de gran interés, como por ejemplo el Aula de Historia y Arqueología. Es interesante saber que bajo la Plaza Mayor estuvo en su día el foro romano. El edificio del Ayuntamiento es una construcción tradicional castellana de los siglos XVI y XVII.

Mosaico romano

En la antigüedad Medinaceli fue una ciudad romana. Por esta razón en prácticamente todo el subsuelo de la localidad todavía se conservan muchos restos de aquella época, y la gran mayoría de los cimientos de las casas que actualmente están de pie son romanos. A lo largo de la historia se han encontrado numerosos mosaicos, y uno de los más destacados se encuentra en la calle, bajo un techo de metacrilato.

Ermita del Beato Julián de San Agustín

Uno de los templos religiosos más importantes de Medinaceli es la Ermita del Beato Julián de San Agustín. Su origen data de los siglos XVI y XVII y es de estilo renacentista.

Gastronomía típica de Medinaceli

Además de disfrutar de los monumentos de Medinaceli, resulta interesante visitar esta localidad por su gastronomía. Estos son los principales platos que te recomendamos probar:

  • Torreznos de Soria: también conocidos como torrenillos, se pueden tomar a modo de tapa o aperitivo. Son tiras crujientes de panceta adobada y frita que se pueden encontrar en cualquier bar y restaurante de Medinaceli. Son un gran referente a nivel nacional, hasta el punto de que existe la Denominación de Origen Torrezno de Soria.
  • Cangrejos de Soria: uno de los platos que definen la cocina de la provincia castellanoleonesa son los cangrejos de Soria, que proceden del río Caracena. Se elaboran con una salsa de tomate a base tomate natural triturado, cebolla, aceite de oliva, pimienta blanca, sal, ajo, perejil y azúcar.
  • Migas sorianas: y, por último, las migas, una antigua receta de los pastores. Se preparan con pan de hogaza, torreznos, chorizo, pimiento verde, piñones, pimentón, aceite, sal y ajo.

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