El Castillo de Arévalo es una fortaleza mudéjar del siglo XV levantada sobre la confluencia de los ríos Adaja y Arevalillo, en la localidad de Arévalo (provincia de Ávila). Fue residencia de Isabel la Católica y prisión de personajes ilustres como Blanca de Borbón, y hoy se puede visitar gratis los fines de semana, con un pequeño Museo del Cereal en su torre del homenaje.
Ficha rápida
| Dato | Información |
|---|---|
| Ubicación | Confluencia de los ríos Adaja y Arevalillo, Arévalo |
| Provincia | Ávila |
| Cómo llegar | 60 km al norte de Ávila capital · 120 km de Madrid · 65 km de Valladolid |
| Horario | Verano (jun-sep): viernes a domingo y festivos, 11:00-20:00 · Invierno (oct-may): sábados, domingos y festivos, 11:00-18:00 |
| Precio | Entrada gratuita, con visita guiada cada media hora |
| Duración de la visita | 30-45 minutos |
| Gestión | Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (a través del FEGA) |
| Reserva/contacto | Cita previa recomendada: 920 30 00 05 / 607 03 04 98 |
Horario y condiciones consultados en julio de 2026 en la web del FEGA y del Ayuntamiento de Arévalo; conviene confirmar antes de ir porque cierra en fechas puntuales (24, 25 y 31 de diciembre, 1 y 6 de enero, entre otras).
Historia del Castillo de Arévalo
El emplazamiento ya tenía valor defensivo antes de que existiera ningún castillo: sobre este mismo altozano, protegido por los ríos Adaja y Arevalillo, hubo antes un castro ibérico y una fortaleza musulmana. Arévalo recibió fuero en el siglo XI, en tiempos de Alfonso VI, y desde entonces aparece con frecuencia en la documentación real, casi siempre como villa de realengo.
El castillo, tal y como se conserva, es obra de mediados del siglo XV. Lo mandó reconstruir Álvaro de Zúñiga, duque de Béjar, en estilo mudéjar: sillería en la parte baja, ladrillo en la alta. En origen tenía planta cuadrada. A comienzos del siglo XVI, ya en manos de los Reyes Católicos, Fernando el Católico lo remodeló para convertirlo en fortaleza artillera: le añadió troneras, un foso hacia la población y le dio la planta pentagonal irregular que hoy lo caracteriza, con torres circulares en los ángulos.
Por su ubicación estratégica entre Castilla la Vieja y la Corte, el castillo funcionó sobre todo como lugar de reclusión de presos de alto rango. Entre sus muros estuvo encerrada Blanca de Borbón tras su boda con Pedro I el Cruel, y en el siglo XVII fue prisión de Felipe Guillermo de Orange-Nassau, durante el reinado de Felipe IV. También sirvió de residencia a Isabel la Católica y a Felipe II en distintos momentos.
Tras la Guerra de la Independencia el edificio quedó muy dañado y en el siglo XIX se usó, sin más, como cementerio. Su recuperación llegó en el siglo XX: a mediados de siglo el ayuntamiento cedió el inmueble al Servicio Nacional del Trigo con la condición de que se destinara a silo de cereal, uso que entró en servicio en 1955 con capacidad para 1.080 toneladas. Esa reconversión es la que salvó al castillo de la ruina definitiva, aunque también borró buena parte de su interior original.
Arquitectura y qué ver dentro del castillo de Arévalo
La planta pentagonal irregular es lo primero que llama la atención: cinco torres circulares en las esquinas, salvo la torre del homenaje, de planta semicircular y proporciones mucho mayores, construida sobre un torreón mudéjar anterior. En su parte superior todavía se aprecian garitas y matacanes ciegos muy parecidos a los del Castillo de Coca, lo que hace pensar en un mismo arquitecto para ambas obras.
Del interior original apenas queda la división en pisos de la torre del homenaje y su estructura de corte morisco: el resto responde a las sucesivas restauraciones del siglo XX. La restauración de 2005 sacó a la luz restos de las antiguas cámaras artilleras y la cimentación de una torre que no ha llegado hasta hoy, además del foso defensivo hacia la villa, hoy visible.
Hoy el castillo tiene dos caras. Una es la administrativa: buena parte del recinto funciona como centro de reuniones del Ministerio de Agricultura. La otra es la turística: en la torre del homenaje se ha instalado el pequeño Museo del Cereal, que recorre la historia agrícola de la comarca desde la prehistoria hasta hoy, con especial atención al papel que tuvo el propio edificio como silo nacional de trigo. Es una visita breve pero que conecta bien la fortaleza medieval con la Arévalo agrícola de todos los días.
Cómo llegar y aparcamiento en el castillo de Arévalo
Arévalo está en el norte de la provincia de Ávila, en la comarca de La Moraña, junto a la autovía A-6 (Madrid-A Coruña) y bien comunicado por la N-VI y la carretera N-403. Desde Madrid son unos 120 km (1h 15 min por la A-6); desde Ávila capital, unos 60 km; desde Valladolid, alrededor de 65 km. Arévalo tiene también estación de tren en la línea Madrid-Medina del Campo, con trayectos de poco más de una hora desde Chamartín.
El castillo de Arévalo está a las afueras del casco urbano, en el extremo donde confluyen el Adaja y el Arevalillo, y se llega caminando en cinco minutos desde el centro histórico. Hay zonas de aparcamiento gratuito en las calles próximas al recinto; no dispone de parking propio.
Horario y precio de las entradas
La visita es gratuita, pero está sujeta a horario y a disponibilidad de guía. En verano (del 1 de junio al 30 de septiembre) abre de viernes a domingo y festivos nacionales, de 11:00 a 20:00 horas; en invierno (del 1 de octubre al 31 de mayo), solo sábados, domingos y festivos nacionales, de 11:00 a 18:00 horas. Permanece cerrado el 24, 25 y 31 de diciembre, el 1 y 6 de enero, y el 1, 2 y 15 de mayo.
Para grupos entre semana hace falta pedir cita previa por correo o teléfono con antelación; para el resto de visitantes se recomienda confirmar el horario en la web oficial del FEGA antes de desplazarse, porque estas fechas pueden variar de un año a otro.
La visita al castillo en sí es corta (30 a 45 minutos, incluido el Museo del Cereal), así que conviene combinarla con un paseo por el resto del conjunto histórico de Arévalo: sus iglesias mudéjares, la Plaza del Real o las murallas que aún se conservan en parte. Al ser fin de semana cuando abre, merece la pena planificar la escapada para sábado o domingo y llegar a primera hora si se viaja en temporada alta, porque las visitas guiadas salen cada media hora y los grupos pueden llenarse. El foso y las torres se ven bien desde el exterior en cualquier momento, sin necesidad de esperar al horario de apertura.
Qué ver cerca de Arévalo
Arévalo es un buen punto de partida para conocer los castillos del norte de Ávila. A poco más de 20 km está Madrigal de las Altas Torres, cuna de Isabel la Católica, con su propio castillo dentro de un conjunto histórico igual de interesante. Hacia el sur de la provincia, ya en la comarca del Valle de Amblés, se puede completar la ruta con el Castillo de Villatoro. Y si se busca una experiencia distinta, la Sierra de Gredos y las Cuevas del Águila, cerca de Arenas de San Pedro, están a poco más de una hora en coche.
Preguntas frecuentes
¿Se puede visitar el interior del Castillo de Arévalo?
Sí, mediante visita guiada gratuita en el horario de apertura (fines de semana y festivos), que incluye el acceso a la torre del homenaje y al Museo del Cereal.
¿Cuánto cuesta la entrada al Castillo de Arévalo?
La entrada es gratuita, aunque conviene confirmar el horario vigente en la web del FEGA antes de ir.
¿Por qué el Castillo de Arévalo tiene forma de pentágono?
Porque Fernando el Católico lo remodeló a comienzos del siglo XVI para adaptarlo a la artillería, cambiando su planta cuadrada original por la pentagonal irregular, con torres circulares que resisten mejor el fuego de cañón.
¿Quién vivió en el Castillo de Arévalo?
Entre otros, Isabel la Católica y Felipe II lo usaron como residencia, y también fue lugar de reclusión de presos de la corona, como Blanca de Borbón o el príncipe Felipe Guillermo de Orange-Nassau.
¿Qué es el Museo del Cereal del Castillo de Arévalo?
Un pequeño museo instalado en la torre del homenaje que recorre la historia agrícola de la comarca, en el mismo edificio que funcionó como silo nacional de trigo durante buena parte del siglo XX.
¿Cómo se llega al Castillo de Arévalo desde Madrid?
Por la A-6 hasta Arévalo, unos 120 km y 1h 15 min en coche; también hay trenes directos desde Chamartín en poco más de una hora.
El Castillo de Arévalo resume bien lo que hace interesantes a los castillos de La Moraña: una historia de siglos que no termina en el Medievo, sino que sigue reinventándose de fortaleza a prisión, y de silo de grano a museo, sin perder su silueta original.
