La Senda de los Molinos en San Medel no es la “Senda de los Molinos” urbana de Segovia capital junto al Eresma, sino una propuesta rural vinculada al entorno de San Medel, en el área de Valseca y su campiña. Aquí el agua, las caceras y los antiguos aprovechamientos hidráulicos ayudan a leer el paisaje con otros ojos. Es una ruta corta y muy local entre caceras, arroyo y restos de patrimonio hidráulico.
En clave de Rutas Segovia, es una caminata ideal si te interesa un paseo con componente divulgativo. Su valor no está en el desnivel ni en la épica del recorrido, sino en comprender por qué el agua estaba donde está y cómo se aprovechaba para mover un molino y organizar la vida local.
Dónde está San Medel y qué es lo más singular

La propia guía explica cómo identificar partes del sistema hidráulico ligado al molino, especialmente los restos del canal que llevaba el agua desde la cacera hasta la zona de molienda. Es una forma sencilla de entender cómo el paisaje estaba pensado para producir.
Este tipo de itinerario encaja de manera natural en un enfoque de medioambiente, porque habla de gestión tradicional del agua, de usos racionales y de paisaje cultural, sin necesidad de artificios ni grandes infraestructuras.
Para profundizar en el contexto y seguir la propuesta interpretativa original, resulta muy útil la Guía de la Geo-ruta 3: Recursos naturales en San Medel, elaborada por el proyecto Geología de Segovia.
Cómo plantear la ruta
En esta zona existen distintas variantes de recorrido según el punto de inicio y cierre, por lo que no hay una única distancia cerrada. Lo más habitual es plantearla como una ruta circular corta o media, adaptada al tiempo disponible.
La opción más guiada es seguir la Geo-ruta 3, que propone un itinerario con varias paradas interpretativas. A partir de ahí, el paseo puede ampliarse o acortarse recorriendo tramos de cacera, bordeando el arroyo o regresando por caminos agrícolas.
Como apoyo práctico, en plataformas de senderismo pueden encontrarse recorridos ya trazados, como este ejemplo en Wikiloc, que permite hacerse una idea clara de la extensión y el trazado.
Qué verás en la Senda de los Molinos de San Medel
Este recorrido no se basa en grandes panorámicas ni en hitos monumentales, sino en pequeños elementos que explican cómo el agua ha modelado el territorio y la vida local. A cada paso aparecen rastros de un uso inteligente del entorno, donde paisaje y patrimonio forman una misma historia.
- Ruinas del molino de San Medel, donde se reconocen estructuras vinculadas al canal de conducción del agua.
- Cacera de San Medel, como elemento hidráulico protagonista del recorrido.
- Paisaje de campiña segoviana, con rasgos geológicos locales explicados en la propia guía interpretativa.
- Ambiente tranquilo y poco masificado, perfecto para caminar sin prisa y con mirada de detalle.
Consejos para disfrutarla
La Senda de los Molinos se disfruta mejor con una actitud pausada y observadora. No es una ruta para acumular kilómetros, sino para leer el territorio y entender la relación entre agua, paisaje y actividad humana.
- Lleva el móvil con batería si quieres utilizar materiales interpretativos o paradas señalizadas de la geo-ruta.
- En días de lluvia, el entorno de cauces y caceras puede tener barro, por lo que es recomendable calzado con buena suela.
- Recuerda que el agua y sus canalizaciones forman parte de un patrimonio frágil: evita subirte a estructuras, mover piedras o “explorar” ruinas por dentro.
Mejor época para hacer la ruta de los Molinos en San Medel
La ruta puede realizarse durante gran parte del año. Primavera y otoño son especialmente agradables por temperatura y luz, pero en verano basta con elegir primeras horas o última tarde. En invierno conviene prestar atención a posibles placas de hielo en tramos sombríos.
Esta senda habla de agua, de gestión tradicional y de paisaje cultural. Muestra cómo los recursos naturales condicionan la economía local y cómo el territorio se organizaba en torno a ellos. Aquí la sostenibilidad no se proclama: se entiende caminando, observando y comprendiendo, sin necesidad de grandes discursos ni infraestructuras. ¿Te animas?
