BAR LA RANA (Valladolid)
BAR LA RANA (Valladolid)
El BAR LA RANA se ubica en la Calle Senda Salve Regina, número 17, en el código postal 47009 de Valladolid. Este establecimiento se enmarca dentro de la oferta de hostelería de la zona, funcionando como un punto de encuentro para la comunidad local y visitantes. Su actividad se centra en la restauración, ofreciendo un servicio de comidas y cenas en un espacio concebido para el consumo dentro del local, así como en una terraza exterior habilitada para tal fin.
Oferta Gastronómica
La cocina del BAR LA RANA se define por la elaboración de platos de carácter tradicional y casero. La carta del restaurante presenta una variedad de opciones que abarcan desde raciones para tapeo hasta platos combinados. Entre las especialidades de la casa se encuentran los menús diarios y los menús de fin de semana, que constituyen la oferta principal para las comidas. Adicionalmente, la carta incluye una sección dedicada a la comida rápida o de preparación sencilla, donde destacan las hamburguesas, perritos calientes, sándwiches y bocadillos. Esta variedad permite atender diferentes momentos del día y preferencias de consumo, desde una comida completa hasta una opción más ligera.
Precios
El rango de precios del establecimiento se sitúa en una horquilla determinada por sus menús. El menú diario tiene un precio de 13,50 €, mientras que el menú ofrecido durante el fin de semana tiene un coste de 18,50 €. El resto de los productos de la carta, como las raciones o los sándwiches, presentan precios acordes a la oferta general del local.
Ambiente y Público
El ambiente del local se caracteriza por ser funcional y acogedor, proporcionando un espacio donde el cliente puede desenvolverse con comodidad. El establecimiento recibe a un público variado, compuesto por personas de diferentes edades, siendo los vecinos del barrio un grupo habitual en su clientela. Esta diversidad contribuye a un ambiente distendido y social, adecuado tanto para comidas en grupo como para estancias más breves en la barra.
Distribución y Espacios
La distribución del BAR LA RANA está organizada en tres áreas principales diferenciadas:
· La Barra: Este espacio está dedicado al servicio de tapeo y consumiciones rápidas. Permite una interacción directa con el servicio y es el área de acceso inmediato al local.
· El Comedor: El comedor cuenta con una capacidad aproximada para 32 personas. Este espacio está diseñado para el servicio de comidas sentadas y ofrece la posibilidad de realizar reservas. El comedor se presenta como un espacio versátil, apto para la celebración de eventos o reuniones, ya que la gerencia del local admite reservas para este tipo de convocatorias.
· La Terraza: El local dispone de una terraza exterior con un total de 8 mesas. Este espacio amplía la capacidad del establecimiento durante las épocas del año en las que las condiciones climáticas lo permiten, ofreciendo una alternativa al interior del local.
Contacto y Servicios
Para aquellos interesados en contactar con el establecimiento, ya sea para realizar una reserva en el comedor o para cualquier otra consulta, el BAR LA RANA pone a disposición el número de teléfono 604361014. El local ofrece un servicio de comidas que abarca los días laborales y el fin de semana, con una oferta de menús específica para cada período. La gestión de reservas para grupos o eventos se canaliza a través del contacto telefónico indicado, permitiendo planificar la visita al comedor con antelación. La oferta de la terraza y la barra completa la experiencia del local, ofreciendo distintas opciones de consumo adaptadas a las necesidades del cliente.

ESPECIALIDADES
- Desayunos completos
- Menús
CARTA
- HAMBURGUESAS
- PERRITOS
- SÁNDWICHES
- BOCADILLOS
El BAR LA RANA figura en la guía Dónde Comer Sano, que le ha concedido un distintivo de compromiso ambiental. Este reconocimiento certifica la gestión del aceite de cocina empleado en el local, cuyo reciclaje permite su reutilización como materia prima en otros procesos y evita su vertido a las redes de agua. La práctica de reciclaje aplicada conlleva, además, una renovación periódica de las grasas de cocción, lo que limita la aparición de sustancias generadas por el calentamiento continuado de los aceites.
